Qué envidia. Poder esquivar la tiranía de Iberia haciendo kilómetros vía terrestre.
Hoy es un día especial para el sector de los transportes en España: el Ave que une Madrid y Barcelona ha comenzado a funcionar. A tres semanas de las elecciones, es decir, justo a tiempo. Contra todo pronóstico.
En el otro lado, Iberia daba a sus viajeros de esta jornada tan especial un pasquín informando de los tiempos que se tarda en otros traslados si se opta por el Ave abandonando el puente aéreo. Toda una estrategia de respuesta porque la compañía de aviación comienza a verle las orejas al lobo.
Seguro que muchos canarios mirarán también con envidia, sana siempre, la posibilidad de hacer un trayecto terrestre a 300 kilómetros por hora y, sobre todo, la de evitar a la tirana compañía de bandera, hoy con las orejas gachas.
A disfrutarlo.
miércoles, 20 de febrero de 2008
martes, 5 de febrero de 2008
Vaya país para opinar
El deporte nacional no es el fútbol: es la crítica. Gratis, ligera, detonante de respuesta, presta a salir por cualquier boca carente, en la mayor parte de los casos, de refrendo o base informada.
Así oí ayer un dislate radiofónico con el que un contertulio (qué fácil es participar en algunas tertulias radiofónicas) alzaba su voz en grito contra el desfase horario de la retransimisión televisiva de la gala de los Goya, retrasada para no degollar el espectáculo de la pequeña pantalla. Se preguntaba el elemento qué sentido tendría dar una retransmisión de la que alguien ya conocía el resultado. Y automáticamente caí en la de veces que he apagado la radio o alejado el teletexto para no conocer un resultado deportivo de un encuentro que me disponía a ver por televisión, o el podio final de una carrera de Fórmula 1 disputada en la madrugada y emitida en diferido a horas menos intempestivas.
El espectáculo seguía estando ahí, aunque el resultado ya estuviera dado. Y la forma de disfrutarlo era obviar el final para así poder vivir unas horas de espectáculo sin tener que madrugar ni hacer otro tipo de esfuerzos.
Por eso me pareció tan absurda y sin sentido la crítica del contertulio, que bien podía dejar de oír la radio o consultar internet para centrarse en la tele y disfrutar de su gala de los Goya a tiempo diferido.
Y pensaba dejarlo aquí, pero hoy me ha llegado la guinda a la idea en las reacciones de los lectores a una noticia publicada por Canarias7.es. Tras el titular que ubica a dos canarios en Chad operando, se disgregan opiniones incomprensibles, críticas a un trabajo lejano cuando hay tanto aquí, egocentrismo llegado al extremo de no comprender la acción altruista de dos médicos decididos a viajar lejos para trabajar en una sociedad donde ni huelen la mitad de los avances que goza Canarias.
Pero como todos tenemos derecho a opinar: "esa solidaridad debe comenzar por los que tenemos cerca de nosotros", dice uno.
En fin, vaya país para opinar.
Así oí ayer un dislate radiofónico con el que un contertulio (qué fácil es participar en algunas tertulias radiofónicas) alzaba su voz en grito contra el desfase horario de la retransimisión televisiva de la gala de los Goya, retrasada para no degollar el espectáculo de la pequeña pantalla. Se preguntaba el elemento qué sentido tendría dar una retransmisión de la que alguien ya conocía el resultado. Y automáticamente caí en la de veces que he apagado la radio o alejado el teletexto para no conocer un resultado deportivo de un encuentro que me disponía a ver por televisión, o el podio final de una carrera de Fórmula 1 disputada en la madrugada y emitida en diferido a horas menos intempestivas.
El espectáculo seguía estando ahí, aunque el resultado ya estuviera dado. Y la forma de disfrutarlo era obviar el final para así poder vivir unas horas de espectáculo sin tener que madrugar ni hacer otro tipo de esfuerzos.
Por eso me pareció tan absurda y sin sentido la crítica del contertulio, que bien podía dejar de oír la radio o consultar internet para centrarse en la tele y disfrutar de su gala de los Goya a tiempo diferido.
Y pensaba dejarlo aquí, pero hoy me ha llegado la guinda a la idea en las reacciones de los lectores a una noticia publicada por Canarias7.es. Tras el titular que ubica a dos canarios en Chad operando, se disgregan opiniones incomprensibles, críticas a un trabajo lejano cuando hay tanto aquí, egocentrismo llegado al extremo de no comprender la acción altruista de dos médicos decididos a viajar lejos para trabajar en una sociedad donde ni huelen la mitad de los avances que goza Canarias.
Pero como todos tenemos derecho a opinar: "esa solidaridad debe comenzar por los que tenemos cerca de nosotros", dice uno.
En fin, vaya país para opinar.
lunes, 4 de febrero de 2008
Pinos, dunas y dudas
Los símbolos naturales de Gran Canaria atraviesan uno de los peores momentos de su historia. A la caída de gran parte del Dedo de Dios, en Agaete, por efecto del viento, se sumaba hace unos días la noticia del oficial reconocimiento por parte del Gobierno canario sobre la futura desaparición de las dunas de Maspalomas, emblemático paraje del que no quedarán más que fotos dentro de 40 años.
Para completar el triángulo devastador, la pasada semana cayó el pino de Pilancones.
Recuerdo el día que comí bajo su sombra. Sinceramente, me decepcionó. Era un emblema tan contado que la expectativa era inmensa. Sin embargo, en todas las canciones y las leyendas se omitía que un desalmado había pasado por allí con una cerilla en el bolsillo y la había prendido, emprendiéndola con el pino centenario.
Así que lo vi ya con un agujero en su inmenso tronco, lo que constituyó una estampa desoladora, lejana al placer que la larga caminata merecía como final.
Aún así, la visita mereció la pena porque aquel lugar aún albergaba la magia que tienen esos sitios a los que llegan contadas personas: como el barranco de Ayagaures en sus mejores tiempos o el camino de Gui-gui, que tuve el inmenso placer, recomendable, por cierto, de hacer a la luz de una inmensa luna.
Con la caída de Pilancones se cierra, esperemos, un triángulo de desastres naturales en Gran Canaria, asolada además por un incendio, el del verano pasado, que encogió el alma de los más despreocupados.
Tres desastres y una duda: ¿quién está haciendo qué por Gran Canaria? Lo único coherente lo apuntaba un ciudadano el mismo día en que se conocía la noticia de la caída de Pilancones: una campaña para repoblar el campo (como lo llamamos los canariones) y plantar diez donde hubo uno.
Quiero pensar que alguna autoridad de bolsillo bien comido ya se haya puesto manos a la obra. Sería un buen regalo.
Para completar el triángulo devastador, la pasada semana cayó el pino de Pilancones.
Recuerdo el día que comí bajo su sombra. Sinceramente, me decepcionó. Era un emblema tan contado que la expectativa era inmensa. Sin embargo, en todas las canciones y las leyendas se omitía que un desalmado había pasado por allí con una cerilla en el bolsillo y la había prendido, emprendiéndola con el pino centenario.
Así que lo vi ya con un agujero en su inmenso tronco, lo que constituyó una estampa desoladora, lejana al placer que la larga caminata merecía como final.
Aún así, la visita mereció la pena porque aquel lugar aún albergaba la magia que tienen esos sitios a los que llegan contadas personas: como el barranco de Ayagaures en sus mejores tiempos o el camino de Gui-gui, que tuve el inmenso placer, recomendable, por cierto, de hacer a la luz de una inmensa luna.
Con la caída de Pilancones se cierra, esperemos, un triángulo de desastres naturales en Gran Canaria, asolada además por un incendio, el del verano pasado, que encogió el alma de los más despreocupados.
Tres desastres y una duda: ¿quién está haciendo qué por Gran Canaria? Lo único coherente lo apuntaba un ciudadano el mismo día en que se conocía la noticia de la caída de Pilancones: una campaña para repoblar el campo (como lo llamamos los canariones) y plantar diez donde hubo uno.
Quiero pensar que alguna autoridad de bolsillo bien comido ya se haya puesto manos a la obra. Sería un buen regalo.
domingo, 27 de enero de 2008
En un momento
Suelo pasar las seis horas de mi trabajo en la nebulosa creada por la tranquilidad que es resultado de haber dejado a mi hija en buenas manos.
Pero esta mañana, en un momento, de repente, añoré a Lucía.
Pero esta mañana, en un momento, de repente, añoré a Lucía.
martes, 15 de enero de 2008
Y todo por las mujeres
Por si fueran pocos, al debate machista se suma hoy un argumento de los difícilmente rebatibles: cómo cambió la vida de 'El solitario' cuando se enamoró de una mujer.
El conocido atracador y asesino, en versión de la policía, llevaba la nada despreciable cantidad de 14 años cometiendo todo tipo de hurtos en su lucha casi perfecta e imparable "contra tiranos y capitalistas". Muchos proyectos de robo consumados con limpieza, muchas horas de aprendizaje, sobre todo de los errores propios, que concluyeron el día que se enamoró de una mujer.
Es ahí cuando, siempre según los agentes del orden, comenzó a descuidar su esmerada técnica, su limpieza de ejecución, lo que le llevó a estar entre rejas.
Fue en Brasil donde perdió la cabeza por ella. Tan loquito quedó por sus huesos que comenzó a cometer errores y a faltarle el dinero a pesar de los más de 600.000 euros en que se cifra su botín de hurtos a lo largo de su historia delictiva. Por ella intentó llevar una vida ejemplar, de buen compañero y hasta yerno, llenando a la doña de presentes caros, a su hija (de ella) de los últimos gritos en la tecnología de los videojuegos y a su suegra, de las técnicas más avanzadas para la limpieza del hogar.
Amparado en una falsa profesión, llegó incluso a idear, en su intento de corregir su caminar errático por el mundo, un proyecto de negocio legal y con futuro en la tierra de su prometida, deseando una vida común, de esas de las que ya ni tenía noticia.
Y fue por ella por quien se arriesgó en aquel banco de Portugal de donde salió con esposas, pero de las metálicas.
Las fuentes policiales aseguran que 'El solitario' era muy machista, creencia siempre equivocada en la que basan el motivo de su definitivo error: menospreciaba a las mujeres policías, absolutamente convencido de que eran incapaces de realizar este tipo de trabajo.
En este punto de la historia es donde se cruza en la vida de 'El solitario' la cuarta de sus mujeres. Más bien, la cuarta aparición estaba compuesta por un grupo de agentes femeninos de la policía portuguesa que, demostrando que las neuronas y la inteligencia no tienen sexo, ideó un plan para pillar al machista en su propio error, consiguiéndolo, por supuesto.
Fueron mujeres las que le hicieron cambiar y fueron mujeres las que le detuvieron, lo que confirma lo mal orientado que está el machismo del mundo.
Por eso, 'El solitario' está ahora en la cárcel. Seguro que, a estas alturas, ya no se atreve a despreciar el poder de las mujeres.
El conocido atracador y asesino, en versión de la policía, llevaba la nada despreciable cantidad de 14 años cometiendo todo tipo de hurtos en su lucha casi perfecta e imparable "contra tiranos y capitalistas". Muchos proyectos de robo consumados con limpieza, muchas horas de aprendizaje, sobre todo de los errores propios, que concluyeron el día que se enamoró de una mujer.
Es ahí cuando, siempre según los agentes del orden, comenzó a descuidar su esmerada técnica, su limpieza de ejecución, lo que le llevó a estar entre rejas.
Fue en Brasil donde perdió la cabeza por ella. Tan loquito quedó por sus huesos que comenzó a cometer errores y a faltarle el dinero a pesar de los más de 600.000 euros en que se cifra su botín de hurtos a lo largo de su historia delictiva. Por ella intentó llevar una vida ejemplar, de buen compañero y hasta yerno, llenando a la doña de presentes caros, a su hija (de ella) de los últimos gritos en la tecnología de los videojuegos y a su suegra, de las técnicas más avanzadas para la limpieza del hogar.
Amparado en una falsa profesión, llegó incluso a idear, en su intento de corregir su caminar errático por el mundo, un proyecto de negocio legal y con futuro en la tierra de su prometida, deseando una vida común, de esas de las que ya ni tenía noticia.
Y fue por ella por quien se arriesgó en aquel banco de Portugal de donde salió con esposas, pero de las metálicas.
Las fuentes policiales aseguran que 'El solitario' era muy machista, creencia siempre equivocada en la que basan el motivo de su definitivo error: menospreciaba a las mujeres policías, absolutamente convencido de que eran incapaces de realizar este tipo de trabajo.
En este punto de la historia es donde se cruza en la vida de 'El solitario' la cuarta de sus mujeres. Más bien, la cuarta aparición estaba compuesta por un grupo de agentes femeninos de la policía portuguesa que, demostrando que las neuronas y la inteligencia no tienen sexo, ideó un plan para pillar al machista en su propio error, consiguiéndolo, por supuesto.
Fueron mujeres las que le hicieron cambiar y fueron mujeres las que le detuvieron, lo que confirma lo mal orientado que está el machismo del mundo.
Por eso, 'El solitario' está ahora en la cárcel. Seguro que, a estas alturas, ya no se atreve a despreciar el poder de las mujeres.
Las tetas traen cola
Una verdad como un templo. Más si se lee la reacción que 'Sin tetas no hay paraíso' ha generado en la planta más alta del insigne Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Sabíamos que dos tiraban más que dos carretas, y que si es pequeña es grano y si es grande es ubre. Pero ni nos planteábamos cuestiones paradisíacas supeditadas a la pertenencia de uno de los símbolos más femeninos.
Las tetas, como los goles o las lluvias, traen cola. Y bien grande. Una cola más pegajosa que la cola, más larga que la de las rebajas, compuesta por todo tipo de opiniones y muchos comentarios, feministas y machistas, al uso.
Pero, si se fijan, no hay tantas alusiones a las colas como a las tetas. Ni si tiran más que carretas ni si son de entidad comparable a las de otros animales. No. Siempre son las tetas las que tiran, hasta el punto de que ganan a la cola que trae.
Para verlo.
Sabíamos que dos tiraban más que dos carretas, y que si es pequeña es grano y si es grande es ubre. Pero ni nos planteábamos cuestiones paradisíacas supeditadas a la pertenencia de uno de los símbolos más femeninos.
Las tetas, como los goles o las lluvias, traen cola. Y bien grande. Una cola más pegajosa que la cola, más larga que la de las rebajas, compuesta por todo tipo de opiniones y muchos comentarios, feministas y machistas, al uso.
Pero, si se fijan, no hay tantas alusiones a las colas como a las tetas. Ni si tiran más que carretas ni si son de entidad comparable a las de otros animales. No. Siempre son las tetas las que tiran, hasta el punto de que ganan a la cola que trae.
Para verlo.
lunes, 7 de enero de 2008
Todo sobre sexo

Ya decía la canción que para hacer bien el amor hay que venir al sur. O al menos eso parece confirmar la macroencuesta realizada por Cuatro para justificar su último programa de prime-time: el sexómetro.
Cualquier televidente canario que no quiso perderse la sesión inaugural del programa se quedaría, como la que suscribe, a cuadros. Montaría una fiesta después, supongo, para así confirmar los números.
Y es que Canarias es la comunidad donde más se practica cibersexo, con un porcentaje que no llega al 20%. Pero también es la región donde más sexo practican los hombres con otros hombres. Y la lista de hitos regionales continuaba durante todo el programa, dejando a las islas a la altura de las orgías más clamorosas de la historia.
Al final, uno se quedaba con una impresión extraña. Porque no sabes si tomártelo a bien (por eso de que el sexo es salud y todo lo demás) o a mal (las Islas eran las primeras en muchas materias de dudosa aceptación social). Pero el hecho es que, según la citada encuesta, Canarias es punto de referencia en sexo, de cualquier tipo.
Vamos, el lugar idóneo para saberlo todo sobre sexo.
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